| La etiqueta energética |
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La etiqueta energética es una herramienta informativa al servicio de los compradores que nos permite conocer de forma rápida la eficiencia energética de un electrodoméstico. Incluyen los datos sobre consumo y eficiencia que aportan los fabricantes. La etiqueta energética nos permite conocer y comprar electrodomésticos que nos ayuden a ahorrar durante su funcionamiento. Las clases energéticas para electrodomésticos que se consideran de bajo consumo vienen representadas en las letras A, B y C, con tres tonos de verde diferentes.
En el caso de las refrigeradoras, existen además las clases A+ y A++. Estas clases tienen una eficiencia energética mayor (consumen entre un 58% y un 70% menos del consumo normal) y se han creado a raíz de las mejoras técnicas producidas en la fabricación de frigoríficos en los últimos años.
¿Para qué sirve la etiqueta energética?
Al comprar un electrodoméstico nuevo, debemos fijarnos en su etiqueta energética. Ésta indica el nivel de eficiencia del equipo según una clasificación de siete categorías diferenciada por códigos y colores. Así, la Clase A, de color verde, es la más eficiente; y la Clase G, de color rojo, es la que menos eficiente es. El consumo de energía varía entre estas categorías de electrodomésticos, lo cual se refleja en nuestras facturas de la luz. Las etiquetas energéticas están reguladas y es obligatorio que todos los vendedores las incluyan en los electrodomésticos. Por eso, cuando acudas a una tienda no deberás tener ningún problema para encontrarlas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todos los aparatos eléctricos del hogar cuentan con esta etiqueta.
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